John Mark se lanza al sector de la impresión textil con la Epson Monna Lisa

La empresa especializada en impresión de Lancashire está ampliando su modelo de impresión bajo demanda, pasando de los revestimientos murales a los textiles, gracias a la Epson Monna Lisa ML-13000.

El reto

Durante 14 años, John Mark se ha labrado una reputación como imprenta por encargo, fabricando revestimientos murales para marcas internacionales líderes y cientos de marcas boutique. Sus clientes le pedían una y otra vez que fabricara también sus tejidos a juego, en lugar de tener que recurrir a un proveedor externo independiente.

La oportunidad era enorme. Muchos de los clientes de John Mark venden más telas que papel pintado, y la empresa ya contaba con las relaciones, los conocimientos sobre colores y los procesos de control de calidad necesarios para darles apoyo. Sin embargo, hasta entonces, dar el salto al sector textil había supuesto adoptar un modelo de producción mucho más complejo.

John Mark, el fundador de la empresa, explica: «Cada vez que me informaba sobre las impresoras de tejidos, veía todo el equipo y los procesos por separado que se necesitaban para el pretratamiento, la impresión, el postratamiento y el acabado. La inversión y la complejidad eran mucho mayores de lo que podíamos asumir. No había ninguna máquina que nos ofreciera el flujo de trabajo sencillo que buscábamos».

La solución de Epson

Eso cambió cuando John Mark visitó el Centro de Innovación de Epson en el Reino Unido y se enteró de la Monna Lisa ML-13000. Esta impresora «directo sobre tejido» integra el pretratamiento, la impresión con tintas pigmentadas y el postratamiento en una sola máquina, lo que elimina la necesidad de procesos separados.

Este enfoque se ajustaba perfectamente al flujo de trabajo habitual de John Mark en la impresión de papel pintado: cargar el sustrato, realizar la calibración necesaria, imprimir y obtener un resultado final con menos manipulaciones adicionales. Tras ver una demostración de la ML-13000 en París, el equipo la eligió como base para que la empresa se lanzara a la impresión sobre tela, lo que convirtió a John Mark en la primera empresa del Reino Unido en instalar este modelo.

«Lo hacía todo en uno, que era justo lo que queríamos», dice John Mark. «La calidad de impresión, la profundidad y la intensidad del color eran impresionantes. Llevábamos muchos años analizando el mercado, pero esta fue la primera solución que hizo que dar el salto al sector textil fuera viable para nuestro negocio».

Hardware y configuración

La ML-13000 se instaló en la fábrica de John Mark en Leyland junto a un horno de curado eléctrico. Los ingenieros de Epson conectaron los dos sistemas y completaron la instalación. John Mark describe el proceso como fluido: «No hubo ningún contratiempo. Una vez instalado el horno, el equipo de Epson lo conectó con la impresora y todo funcionó muy bien. Hizo exactamente lo que decía que iba a hacer».

En lugar de lanzarse directamente a la producción a gran escala, John Mark dedicó los primeros tres o cuatro meses a probar materiales, perfeccionar sus procesos y formar un equipo especializado. Este enfoque pausado permitió a los operarios familiarizarse con la máquina y aplicar los mismos estándares rigurosos que caracterizan la producción de revestimientos murales de la empresa.

La gestión del color es fundamental en el proceso. John Mark utiliza su flujo de trabajo AVA y un espectrofotómetro X-Rite i1Pro 3 para calibrar y crear un perfil de cada tejido. Una vez que se escanea y se aprueba un perfil, este se convierte en el estándar para ese material. Así, los diseños de papel pintado ya existentes pueden pasar por el perfil de tejido correspondiente, lo que ayuda al estudio a armonizar perfectamente los colores entre las colecciones coordinadas de papel pintado y textiles.

Resultados hasta la fecha

Las primeras pruebas con clientes reforzaron la decisión de John Mark de invertir en la Monna Lisa. La empresa ha podido dar soporte a los clientes que trabajaban con una fábrica que había cerrado recientemente. Supuso un trabajo considerable realizar muestras, igualar colores y producir las colecciones de los clientes, que llegaban a tener hasta 200 combinaciones de colores. Pero el equipo ya ha superado esta fase de introducción controlada y ha empezado a cumplir con los pedidos de producción aprobados.

Los clientes han valorado muy positivamente la reproducción del color y el tacto del lino estampado. Como los tratamientos solo se aplican a las zonas estampadas, el tejido acabado conserva ese tacto suave que esperan los clientes, en lugar de quedar rígido por todas partes.

Para John Mark, esta instalación supone una extensión natural de un modelo de negocio que ya ha demostrado su eficacia. Ahora los clientes pueden trabajar con un único socio de confianza tanto en revestimientos murales como en tejidos, utilizando procesos de gestión del color coherentes, todo ello bajo un mismo techo. La empresa ya está pensando en adquirir una segunda ML-13000 a medida que crece la demanda.

John Mark concluye: «No nos arrepentimos de haber elegido Epson. La máquina ha cumplido con nuestras expectativas y, sin duda, cumple con su función. Ahora estamos seguros de que el equipo, los materiales y los procesos están listos, y de que realmente podemos lanzar esta oferta al mercado».

 

 

Categorías: Casos Prácticos
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Sobre el autor

Charlie de la Haye
PR and social media manager, Epson UK
Fecha de publicación:
02.11.2026